Hinojosa del Valle (Badajoz), es conocido por el encaje de bolillo. La industria encajera de Hinojosa fue iniciada por Concha Sánchez-Arjona en 1929. Esta escuela-industria encajera supuso una fuente de ingresos para las mujeres y niñas que acudían a aprender y crear piezas de encaje de bolillo que después vendían en ciudades como Barcelona o Madrid y que fueron mostrados en Ferias como la Expo 92 o en el Pabellón Español de la Exposición Universal de Nueva York.

La industria (artesanal y manual) funcionó con fluidez hasta los años 60, cuando se producen cambios en los modos de consumo, la industrialización supone menos ventas y demanda y conllevan al cierre del taller en 1968. No obstante, las mujeres de Hinojosa no dejan de trabajar esta técnica única y en 1997 se crea la asociación de bolilleras, con la intención de recuperar la memoria de sus encajes. En la foto están las protagonistas de esta historia. Es gratificante que estas mujeres reconozcan cada encaje pintado en este singular edificio: Zurcido liso; serpentina; cadeneta; alfiler; zurcido cadenera; lleruza; punto de malla, etc.

El encaje de Hinojosa es un encaje único conocido como “Encaje Numérico Extremeño”. Nos damos cuenta de la calidad única de este encaje de Bolillo por su complejidad, y es que el método es abierto, es decir, sobre el patrón hay infinidad de modos de hacer dependiendo de las marcas en su diseño. Para su realización se utiliza un mundillo (almohada sobre la cual se coloca el patrón de la labor) cilíndrico y relleno de paja, siguiendo el modelo de la almohada Sevillana. Sobre este mundillo se coloca la cartulina (normalmente de color carmín o verde-azulado) donde ha sido traspasado el patrón con tinta china, las mujeres y niñas de Hinojosa dibujaban (y aún dibujan) sus propios bocetos. Los hilos que se utilizan pueden ser finos, semifinos o gruesos dependiendo de la forma (o encaje) a realizar.

Ahora, este espacio espera albergar, entre otras, la Asociación de Bolilleras, ofreciendo un espacio para la recuperación y el mantenimiento de la técnica del bolillo de Hinojosa. Pero sobre todo, la historia del encaje de bolillo de Hinojosa es un ejemplo de superación, trabajo y esfuerzo de las mujeres de este pueblo desde los años 20 del pasado siglo. Esta una pintura que ensalza el valor y fuerza de estas mujeres por encontrar su independencia laboral y crecimiento personal.

Encaje numérico