Muro Crítico

En un alto porcentaje, la mujer artista ha sido ignorada por la Historia del Arte. En muchas ocasiones, la figura masculina de la familia firmaban sus obras, los estudios de artista eran cosa de hombres y la mujer quedaba asociada a las artes menores: la decoración, la artesanía, las manualidades. De esa misma manera quedaría relegado el ornamento tras la crítica de Adolf Loos en 1908 (Ornamento y Delito), que la calificaba de “delito”, una crítica que se sumaba al auge de movimientos como la Bauhaus, De Stij, o el Constructivismo Ruso, que buscaban las formas limpias, lo colores planos, la perfección de la ejecución.

Sin embargo, en los años 70 en EE.UU, el movimiento Pattern Painting, relacionado con el movimiento feminista, recupera el ornamento en la pintura y el arte, reivindicando su valor y liberándolo de la calificación despectiva.

Esta pintura, realizada para Muro Crítico 2019, en cual se ha creado una edición “En Femenino”, se compone a partir de ornamento extraídos de los trajes regionales extremeños. De esta manera se hace, por una parte, un guiño a la tradición, a la artesanía, al trabajo de la mujer, y por otra, a aquellas artistas que conforman la otra mitad de la historia del arte que está empezando a contarse.

Extremadura, 2019.