La Real Academia de España en Roma dedica parte de su programación del mes de marzo y abril al programa ¡Qué bien que siamo donne!, una iniciativa que, con motivo del Dia de la Mujer, articula prácticas artísticas y reflexiones feministas en el contexto actual.
Como parte de este programa se presenta la exposición HILVANADAS. Poéticas textiles en el arte actual, un proyecto curatorial articulado en dos sedes: La Academia de España en Roma y el Instituto Cervantes de Milán.
La muestra plantea una relectura crítica de aquellas expresiones culturales desarrolladas en los márgenes de la sociedad y del sistema de las Bellas Artes. A través del trabajo de cinco artistas contemporáneas, la muestra invita a mirar a aquellas manifestaciones surgidas en espacios cotidianos y populares, así como a cuestionar las ideas y creencias que las desplazaron a la periferia. En este proceso de revaloración, también se subraya la riqueza que aporta la multiculturalidad, poniendo de relieve que la cultura y las tradiciones no son entidades estáticas, sino construcciones dinámicas configuradas por intercambios, desigualdades sociales y relaciones de poder
Desde trayectorias y lenguajes propios, las artistas trabajan lo tradicional y lo artesanal, las raíces y las conexiones culturales históricas, el folclore y la transmisión oral, además de las relaciones con el territorio, la memoria, el cuerpo y el género. Lo hacen desde miradas críticas, feministas y contemporáneas. Asimismo, también reivindican saberes y haceres históricamente invisibilizados y denostados, relegados a ámbitos considerados “menores”, como lo doméstico, lo manual o lo femenino. De este modo, las obras cuestionan binarismos y jerarquías establecidas entre arte y artesanía, entre centro y periferia, entre lo hegemónico y lo marginal, mostrando cómo todos estos hilos entretejen los nudos de nuestra memoria.
PALOMA DE LA CRUZ | ISABEL FLORES| CARLA HAYES |SONIA NAVARRO |IRENE TRAPOTE
Paloma de la Cruz (Málaga, 1991) entrelaza cuerpo, barro y memoria en instalaciones y performances en las que la identidad se concibe como territorio político.
Isabel Flores (Hornachos, 1989) partiendo desde la pintura, expande el ornamento hacia instalaciones transitables y piezas que dialogan con la arquitectura y la escultura, cuestionando las jerarquías establecidas a lo largo de la historia del arte.
Carla Hayes(Málaga, 1997) aborda el tejido desde una perspectiva poscolonial, utilizando materiales y técnicas para tensionar imaginarios occidentales y herencias coloniales.
Sonia Navarro (Puerto Lumbreras, 1975) reivindica la costura como gesto político y pone en valor los oficios femeninos y rurales como cartografías simbólicas de resistencia.
Irene Trapote(Gijón, 1998) trabaja con materiales y saberes del medio rural —como el oficio de las rederas— activando relatos sobre territorio, ecología y crisis ecosocial.